21 octubre 2010

Usted…

Usted, con su trenza larga y sus ojos brillosos, con su dona azul que después fue mía, usted con su sonrisa coqueta, usted mordiéndose el pelo con las mejillas rojas por la pena de que le hable al oído. Usted la niña de 13 años.

Usted, la que pasó mil penas, la que lloró mil mares, la que fue piedra en un horno a mil grados centígrados y ahora es acero, el más duro y brillante acero. Usted a la que la vida la convirtió a madrazos en la mujer perfecta.

Usted, quien de la nada se acordó de mí, quien se animó a sonreírme y confiar, usted quien me devolvió la esperanza y la ilusión, quien me sacó de mi comodidad para llevarme a la felicidad, usted que me encontró, solo para que yo la encuentre y de paso me encuentre a mí mismo.

Usted, quien después de 16 años se acercó a mí y me permitió conocerle, y me dejó ver lo que tiene por dentro, que aunque parezca imposible, es más hermoso que lo de afuera. Usted que me dejó rozarle la rodilla con la mía, que apreció tanto mis chistes como mis teorías, y mis anécdotas, y mis traumas. Usted quien a pesar de tener tantas cosas que decir, también decidió escucharme.

Usted, quien aprendió tan rápido a amarme, que es imposible no amarla, quien con una mirada me hipnotiza, quien con un susurro me desarma, quien con un beso me desmorona.

Usted, que siente tanto tanto, que ríe a carcajadas de tonterías, que se molesta y pelea por tonterías, usted que siente tanto que llora, que muerde y grita, tanto que se le rebosa por la piel y los ojos y todo el cuerpo, usted que siente tanto que cuando se molesta lo hace con locura, y cuando ama lo hace con más locura aún.

Usted que se entregó tanto que ahora es parte de mí.

Usted es la mujer de mi vida.

Usted es mi mujer.

16 octubre 2010

1001 Formas de amarte

Cuando estas riendo, te amo con mis chistes, propios o robados; te amo con mi risa, que se multiplica con la tuya, hasta que nos duela la panza o nos callen los vecinos.

Cuando estas callada, te amo en silencio, procurando que mi vos no interfiera en tus pensamientos. Te amo admirando tu belleza cuando me miras sin hablar.

Cuando hablas te amo entendiendo perfectamente todo lo que dices, opinando si quieres escucharme, o aconsejando si necesitas mi apoyo; algunas veces te amo callado, cuando solo quieres que te escuche.

Te amo con la mirada, ¿te acuerdas?, Me has dicho como te gusta. No te veo de setenta formas diferentes, más bien te amo de setenta formas diferentes cuando te miro.

Cuando lloras te amo llorando contigo, procurando robarte algunas lágrimas a besos, tratando de quitarte ese estado de ánimo para siempre, y que un día dejes de llorar. Para siempre.

Cuando estamos solos te amo con todo el fuego que sacas de mi. Te amo con furia, con ternura, con palabras, con gritos. Te amo cuando gritas, cuando gritas y cuando gritas.

Te amo de innumerables formas. Más de mil una. Directamente y de reojo, de piquito, de mordida y de succión de labio. Te amo feliz, más que nunca. Te amo con miedo cuando estas molesta. Te amo sumisa donde yo mando, te amo dominante donde tú mandas. Incluso te amo dormida, deseando que me tengas en tus sueños.

Te amo cuando estas triste, cuando estas riendo, cuando estas callada, cuando estás hablando, cuando estas durmiendo. Te amo cuando estas.

Nunca dejes de estar.
Por favor.
Y nunca dejaré de amarte.

08 octubre 2010

Robarte

Hoy fue un día complicado.

Salí tarde del trabajo y fue un largo camino a casa.

Manejé con cuidado, bebiendo café helado de botella, siguiendo tus recomendaciones, escuchando música y pensando en ti.

Al llegar el perro ladraba, harto del descuido al que lo he sometido por casi un mes. Chillando que lo saque a pasear, y así lo hice. Alterado a más no poder, jalando de la correa, olfateando todo. Tal vez el también te estaba buscando.

Regresé a la casa sin más ganas que de quitarme la ropa y acostarme, de pensar en ti, de soñar contigo. Metí al perro a su cuarto y le serví de cenar, me dolían las piernas y la espalda, te extrañaba horrores.

Entonces se me ocurrió una idea.

Robarte.

Sacarte de donde estés, sin que nadie pueda evitarlo, ni tus padres, ni tus recuerdos, ni tú.

Apagué todas las luces, me paré en la entrada de mi cuarto, cerré los ojos, exhalé todo el aire de mis pulmones y aguanté la respiración.

Y abrí la puerta.

Y me acosté en la cama.

Y aspiré profundo.

Ahí estabas.

Aspiré nuevamente, era tu espalda. Di un pequeño suspiro en tu cuello y abrasé la almohada... Era tu cuerpo. Estabas conmigo.

Te robé, te saqué de tu casa y te arrastré 35 kilómetros hacia mí.

Aspiré nuevamente, ahí seguías, tu risa en mis oídos, tus labios en mi pecho, tus manos en mi espalda. Toda. Completita.

Y dormiste conmigo.

Por sexto día consecutivo.

¿Te extraño?
No.
Aquí estas.

06 octubre 2010

Estaba nublado.

No había viento, no llovía… solo estaba nublado. Algunas veces las nubes eran blancas de esas que hasta les buscas forma, de esas que hasta se ven bonitas y hasta te puedes quedar mirándolas por horas, pero a fin de cuentas estaba nublado. Otras veces las nubes eran negras, de esas que dan miedo, de esas que dejan el cielo como nocturno, aunque sea de día… estaba nublado, pero solo estaba nublado. No llovía.

Un día vi en el cielo un brillo, era tan bello que iluminó todo, era de energía pura, era de luz pura, ilumino mi vida y la sacudió toda… seguía nublado pero por un instante todo quedó claro, casi casi lastimaba los ojos de tanta belleza, casi casi como ver el sol.

Pero solo duró un instante…

Casi inmediatamente escuché un ruido ensordecedor, de esos que dan un miedo que cala los huesos, de los que sacan todo de tu cerebro y te hacen pensar en los demonios del pasado, presente y futuro, de los que te quitan toda la esperanza.

Y ahora solo llueve.

A cántaros.

Llueve como hace miles de años no lo hacía, llueve tanto que me hace recordar lluvias pasadas que dejaron charcos por todos lados que nunca se van a secar.

Eventualmente parará la lluvia, y dejará más charcos. Volverá a estar nublado y habrán muchas nubes negras. Y después, quizás, algunas blancas.

Pero seguirá nublado.

Porque ahora ya no tengo esperanzas de ver el sol algún día.

02 octubre 2010

Increible

Es increíble verte acostada en mi cama, a veces mirandome, a veces mirando el cielo.

Es increíble verte revoleteando en mi vida, es increíble mi vida; es increíble, mi vida. Mi cama huele a tí, mi casa huele a tí, mi cuerpo huele a tí, mi vida huele a tí.

Son increíbles las ondas de tu pelo, enrolladas en tu dedo, enredadas en mis dedos, tapandote la cara o tapando la mía. Son increíbles, como sea.

Eres increíble completa desde el talón a la cien, y mas arriba, y mas abajo, eres increíble cuando ríes, cuando estas seria, cuando lloras, hasta cuando me gritas con vos chillona de katita.

Eres increíble a las 2 de la tarde, a las 5, a las 7:45, y mas aún a las 5 de la mañana; de lunes a viernes, los sábados, y especialmente los domingos.

Son increíbles tu boca, tus labios y tus ojos, las plantas de tus pies, la línea de tu cintura y las estrellas de tu espalda, ahí donde me llevas cada noche. A las estrellas.

Eres increíble, como te vea. Simplemente increíble.

Y mas increible es, que estés aquí conmigo.

23 febrero 2010

Deneb 4 - Capítulo 0

No es como aprender portugués o italiano, ni siquiera como aprender japonés, ya que no puede imitar los sonidos que produzco con mis cuerdas vocales, y por supuesto yo no puedo imitar lo que emite con sus... con lo que sea que use para hablar.

Es como escuchar a un delfín o una ardilla, ya no sé ni a qué se parece, sólo se que al tratar de imitarle se burla de mí como si fuera su bufón, y cuando trata de imitarme le salen como gemidos de perro malherido... sí, también me burlo bastante.

El otro día emitió un chillido agudo, como de ardilla; estaba un poco lejos, pero le escuché claramente. Fui corriendo hasta donde estaba, sin importarme si había peligro. No es la mejor compañía del mundo, pero es lo que hay. Estaría peor solo.

Cuando llegué a donde estaba, le vi brincoteando y chillando frente a un arbusto bastante extraño, como de un metro de alto, con hojas de punta afilada, y repleto de bellas florecillas azules. Me miró y soltó otro chillido mientras lo apuntaba con el dedo, no sé cómo carajos me di cuenta, pero estoy seguro de que estaba feliz. Feliz por las flores.

Tenía que ser mujer.

Me reí un poco, pensando que en México o en China, en la Tierra o donde como-se-llame-su-planeta, las mujeres son mujeres. Podemos estar arriesgándonos todos los días para cazar esos bichos que usamos para comer, podemos estar abandonados en este chiquero de planeta solos y sin posibilidad de salir, pero si ve flores, se le alegra la vida.

Tengo que admitirlo. Esa fue la primera vez que la vi bella.

01 febrero 2010

El vástago del infierno

La luna llena rasgaba con sus filosos destellos el cielo de aquella nublada noche. El otoño estaba a punto de cederle su puesto al invierno, era de aquellas noches frías, sin llegar a heladas. Una noche que pintaba para ser común y corriente, olvidable.

No fue así.

Misterios de la chancla presenta:

El vástago del infierno

La brisa fresca acariciaba el rostro, el clima era agradable, por lo que pensábamos salir al malecón a meter un poco de relajo, quizás tomarnos una cerveza o lo que sea. No teníamos preocupaciones, y lo hacíamos notar.

Caminábamos rumbo a casa de un amigo a buscar no recuerdo que cosa. Lo que sí recuerdo, fue lo que encontramos.

Creo que fue mi hermano el primero en entrar a la casa, estaba toda a obscuras. Sabíamos perfectamente bien la posición de las cosas, todo estaba en su lugar, sin embargo, algo estaba mal. Malditamente mal.

Aún sin encender la luz Eduardo susurró:

-ssshhht callén… creo que escuché algo…

Algo nos olía muy muy mal.

-perdón –dijo mi hermano- creo que fui yo… malditos frijoles…

-ssshht –dijo Eduardo- en serio, escuché algo…

Sigilosamente, confundiéndonos con las tinieblas entramos al cuarto de su hermanita Lisbeth.

Escuchamos algo como un lamento, en la penumbra no pudimos deducir de donde provenía...

–iitaa- decía, como un alma en pena tratando de escapar del inframundo.

Salimos corriendo de la casa, temblando, sin podernos mirar los unos a los otros a los ojos, por temor a que los demás descubran lo asustados que estábamos.

Aún con miedo, decidimos entrar nuevamente. Nos equipamos con lo que pudimos encontrar, piedras, palos, un bate de beisbol. Ninguna de esas armas podría defendernos contra un esbirro del diablo.

Entramos sigilosamente a la casa. Nos dirigimos nuevamente al cuarto de la hermanita de Eduardo.

Ahí fue cuando escuchamos perfectamente un susurro demoniaco, como de bebé, decir pausadamente y arrastrando las palabras:

-maamiita…

Temblando, pero armados con el valor que nos daba estar en grupo, encendimos la luz.

Y ahí estaba. Parada, en medio del cuarto, una muñeca. Con los ojos saltones y la cara chueca, con el pelo rojo alborotado… mirándonos desafiantemente.

Eduardo se acercó temerariamente a ella, la levantó para examinar su cuerpo inerte sin ver ningún rastro aparente de maldad. Entonces, estando en sus manos, el ente diabólico dijo:

-doondee esstaas maamiiitaaa…

Aventó la muñeca lo más fuerte que pudo, y todos, como estampida, corrimos a pegarle con lo que teníamos en las manos… batazos, palazos, pedradas… la pateamos, la golpeamos, la desgarramos… y aún así seguía diciendo:

-doon.. taas… maam.. taa..

Quien sabe de dónde sacamos el valor para agarrar al adefesio y aventarlo a la calle, pensamos en encenderle fuego, pero solo alcanzamos a tirarla bien lejos en el patio de enfrente.

Después de eso, la vida de cada uno de nosotros nunca volvió a ser igual.

Al día siguiente, nos cuenta Eduardo que su hermanita lo despertó muy temprano y le dijo:

-¿No has visto mi muñeca wayo?, es que necesito cambiarle las pilas….

jajajaja, malditas drogas...

30 enero 2010

Actores

Cuando los mejores actores son elegidos por otros actores, se llama "los premios Oscar".

Cuando los mejores actores son elegidos por la gente, se llama "elecciones".

25 enero 2010

Buenas noches

Hace días que te esperaba.

No es una coincidencia que vengas a visitarme cuando retomo mi blog, podría decirse que es más tuyo que mío, por tu culpa escribo ahora, por tu culpa he escrito siempre.

Adelante, pasa.

¿Quieres quedarte esta noche?

Probablemente eres lo que me falta para salir del hastío de la estabilidad cómoda y paralizante en la que me encuentro. Tal vez lo que necesito es pelear contigo, para que recuerde lo que se siente el tener que pelear.

Acomódate por favor, estás en tu casa. Sé que te había echado antes, pero ahora eres bienvenida. Por ahora.

Aunque... nunca me dejaste, de reojo te veía agazapada en las esquinas, en el cuarto abandonado de la casa, en la ausencia de un rompecabezas nuevo y en el exceso autoinfringido de trabajo. Según yo te expulsé, pero solo te disfracé de ocupación.

Bueno, ahora estoy consciente de tu presencia. Ahora estoy listo para aceptarte, conocerte, apreciarte y usarte, para después por fin destruirte.

Esta vez no te tengo miedo. Esta vez no tienes nada que usar en mi contra. Esta vez te vas a morir perra.

Esta vez para siempre.

La soledad es el maestro que con el tiempo te enseña,
lo que fuiste, eres y serás.
Siempre y cuando no te destruya antes.

22 enero 2010

El gran Goro

Mi abuelo materno era un hijo de la fregada, fue un hijo de la fregada toda su vida, y se murió siendo un hijo de la fregada.

Tuvo los hijos que necesitó para no tener que pagar personal para atender su rancho, mi madre me cuenta que a las 5 de la mañana se tenía que levantar a cortar zacate para que coman las vacas, mientras otros de mis tíos ordeñaban a las vacas y otros más salían a vender la leche.

Y pobrecito el que no obedezca, el abuelo (don trompo como le decían por su forma de bailar) tenía un "chicote" con el que azotaba a quien no obedeciera.

En resumidas cuentas, era un cabrón.

Cuando quedó senil, le dio un Alzheimer bien cabrón, al grado que se le olvidaba si ya había comido, por lo que iba de casa en casa de mi madre y mis tíos y les pedía comida jajaja, mis tías, quienes no sabían si ya había comido o no, le daban poquita comida, porque seguramente comería en otro lado, si no es que ya había comido.

Se hizo viejo, se hizo débil, pero nunca se le quitó lo cabrón.

Recuerdo una noche en la que nos juntamos algunos primos y tíos a jugar dominó, y por alguna razón se volteó y me preguntó:

- ¿Oye, tú conociste al gran Goro?
- No abuelo - le contesté.
- ¡¡¡Como chingados no lo vas a conocer!!!, ¿No eres de progreso?, el gran Goro fue un boxeador, lo mataron apuñalado cuando salía de una cantina....

Medio molesto por el regaño gratuito, seguí jugando, pero a los 2 minutos me pregunta el abuelo:

- ¿Oye, tú conociste al gran Goro?
- No abuelo, no lo conocí - le dije.
- ¡¡Puta madre!!! - me dijo -, - ¡¡¡Que no eres de progreso carajo!!!, si fue muy famoso, era boxeador y lo mataron apuñalado en una cantina!!

Obvio que todos se reían de mí, y como no soy muy bilioso, me cagaba que el abuelo de a gratis me esté regañando.

Al minuto me dice el abuelo:

- ¿Tú conociste al gran Goro?
- Si abuelo, era un boxeador muy famoso!!, lo mataron de una puñalada saliendo de una cantina..
- ¡¡¡Como carajos lo vas a conocer coño!!!, ¡¡Si ni habías nacido!!! ....

jajaja

Como dije, el abuelo era un cabrón.


21 enero 2010

Más carteles estupidos...

¿3 por 180?... ¿Me da dos de a uno por favor?

¿Habrá de hueso?

Ahuevo uno se llama "cascabel" y otro "coralillo".

¿Y si quiero hablar con dos de ellos?

Cuanta verdad en este pedazo de pared...



20 enero 2010

Cuando el comentario es mejor que el post...

Estaba releyendo las entradas de este congal, ya sabes, querido lector imaginario, para recordar las idioteces que pasaban por mi cerebro hace algunos años, y encontré esto... increible, por eso le decimos Jefe a jefe.

Creo que solo ha dejado comentarios en mi blog como dos veces, este no tiene desperdicio.

Publicado originalmente el 21 de Noviembre del 2005.

El tio loco

Ayer platicaba con mi tio "el loco", una persona con mucha sabiduria, que le han dado tantos años de viajar por todo el pais con su trailer, sabiduria empírica, conocimiento general 100% aplicado a la vida. Nada teórico.

Entre muchas cosas platicamos de lo dificil que es dejar de fumar, cabe mencionar que él lleva sin fumar 9 meses, despues de fumarse casi 3 cajetillas al dia.

Casi al terminar la plática, dijo con mucha seguridad en si mismo:

-Mira sobrino, para dejar de fumar solo hacen falta dos cosas...
-Y cuales son esas dos cosas tio?
-El huevo derecho y el huevo izquierdo.

Gran verdad.

1 comentarios:

Jefe dijo...
Al estar en el trabajo sin nada que hacer, solo el fino placer de fumar un cigarro y rascarme el izquierdo (porque me picaba más que el derecho) me puse a leer esta gran verdad y me llego la iluminacion, sabia que el dejar de fumar estaba al alcanze de mi mano...

Jajajajaja no mameis, Eres grande Jefe!!!

11 enero 2010

Introspectiva

Mas que pensar en lo que podría ser, deberías pensar en como conseguirlo... -dijo el estúpido habitante de mi hipotálamo-

Ahora me lo dices, animal, toda la vida has dejado que cometa error tras error... -le contesté-

Rara vez me funcionó el método del pre-conocimiento, jamás la "táctica y estrategia", y la única vez que funcionó la técnica del razonamiento, ya sabes como me fue.

Lo siento, -dijo el idiota-, pensé que podrías deducir por ti mismo que razonar no siempre funciona, debes dejarte llevar, debes intentar e intentar, debes sentir.

Y ahora me lo dices estúpido!!!, ¿No crees que fue demasiado el tiempo perdido???

El subconsciente humano es un asco.
Sobre todo cuando tiene razón.