19 diciembre 2005

El mariachi diabolico.

Eran la 7:35 de la noche, manejaba sin rumbo fijo con la vista perdida entre la bruma, el repentino destello de los autos rebasándome y las luces de los que transitaban en sentido contrario al mió, cualquiera que este fuese.

Mi cerebro deambulaba entre nubes, la falta de nicotina, de alimento y de sueño eran la causa de ello. La radio sonaba lejana... creo que era una estación local de aquellas populares que solo programan música tropical. Nunca supe quien sintonizó esa estación en mi auto, tampoco tenia humor para levantar la mano y cambiarla por otra.

Las luces se apagaron un poco, y por un segundo quedaron totalmente quietas. Un gato negro se sentó en mis piernas, alguien a quien vi hace mucho tiempo y que ahora no existe me regaló una sonrisa por el retrovisor. Solo tenía un ojo, y sus dientes estaban verdes. Los dientes que le quedaban.

En la radio alguien hablaba con un corresponsal que se encontraba en algún lugar donde había una posada, en la cual tocaba un mariachi; el corresponsal le pidió tiempo al locutor para que ellos canten una pieza en vivo, el locutor accedió gustoso.

Empezó la canción con algunos tonos irreconocibles, guitarras, violines y trompetas, luego el vocalista soltó sus primeras notas... -"Esta noche contigo la pasé bien...", el resto del mariachi contestó a coro: "Uo-o" -"pero ya me enteré que te debes a alguien" - "Uo-o"... cantaban acompañados por el sonido de sus guitarras y violines. Música del diablo.

Mis piernas empezaron a temblar y mis manos ya no respondían al volante, aquel sonido estridente me perforaba como con un taladro nanoscopico cada una de mis neuronas, haciéndolas sangrar. Hemorragia neuronal, ese sería el termino médico.

El fuerte sonido de un claxon me hizo salir del estupor en el que me encontraba -"Gracias a Dios fue un sueño"- No había gato, no había sonrisa satánica, todo había sido producto de la ausencia de tabaco. Pero el radio, el radio seguía sonando...

"Lo que pasó, pasó, entre tu y yo... Lo que pasó, pasó, entre tu y yo..." con guitarras y violines de fondo, las trompetas haciendo los arreglos...

No... No puede ser, tiene que ser un sueño... esto no puede estar pasando...

El mariachi loco era jocoso y medianamente soportable, pero esto, sobrepasa el límite de lo que mi cordura puede soportar.

Un mariachi, tocando reggaeton en una posada navideña.
La cumbre de todos mis miedos.

2 comentarios:

Rumbalina dijo...

Que se puede esperar de todo esto??

Adoro en version regueton? y peor aun...cantada por Bronco y don Armando Manzanero.

Jiak...!!!

Guffo Caballero dijo...

Jajajaja, no manches, están peor que los del mentado za za za.