18 octubre 2005

De buitres y salsa inglesa.

Pos no estarán ustedes para saberlo, ni yo para contarlo, pero hace como tres semanas fui al super.

Fui con mi primo kkl, (se lee “cacal”, así como le dicen a quienes se llaman “Carlos”, por pura coincidencia mi primo se llama Carlos.)

A la primera sección del super que fuimos fue a la de alimentos enlatados, esa sección que siempre esta hasta la madre de latas de atún, por que queríamos comprar atún. Compramos igual un chingo de sopas instantáneas, algunas latas de chíncharos, elotes y champiñones y dos botes de mayonesa (léase todo lo necesario para preparar atún). El pinché carrito parecía la despensa de algún idiota soltero que no sabe cocinar nada. En ese momento fue cuando le dije a kkl que tenía tres opciones, o me busco una vieja, o aprendo a cocinar, o dejo de ser idiota, eso de ser un idiota soltero que no sabe cocinar no es lo mío.

Pasando por la sección de cosas para echarle a la comida me llamó la atención una botella de salsa inglesa, y me dije a mi mismo: “mi mismo, deberías comprar esa madre, acuérdate que la pizza no sabe a pizza sin salsa inglesa”. Y la compré. En ese entonces no había comido pizza en la casa desde que llegamos, y sigo sin comerla allá hasta hoy.

Comprar salsa inglesa fue mala idea.

En la noche compramos unos huaraches para cenar con una chilanga que vende… ¿Como se llaman esas tortillotas de masa con carne arriba? Ah si, huaraches… les decía que compramos unos huaraches en la esquina y pos ya en la casa se nos ocurrió ponerle un poco de salsa inglesa pa ver a que sabían. Y sabían bien.

Y en el almuerzo del día siguiente se la echamos a las pechugas a la plancha, y en la cena a los perros del Oxxo y, bueno para no hacerles el cuento largo, desde eso hasta hoy no hemos comido nada que no tenga salsa inglesa. Ahh que rica es. Hace que la comida sepa a michelada.

Ayer fuimos a casa del un cuate para planear el orden del día de las actividades de fin de semana (a planear la peda pues) y nos preguntó si queríamos comer. Como buenos buitres que somos nos sentamos en la mesa y su jefa nos sirvió a cada quien una buena ración de milanesa de res, no bien habían asentado los platos cuando kkl y yo preguntamos en coro: “¿No tienes salsa inglesa?” juar fue realmente cagado. Como si me gustara tanto esa pinche salsa.

A mi la que me gusta es la salsa cubana.

Miércoles 11:00 p.m. concurso de salsa en “Azul Picante”, bailan mis cuates de la academia.

2 comentarios:

Victoria Moon dijo...

Por favor no intente ponerle salsa inglesa al cafe, o le perdera el gusto.

flacoman dijo...

jejeje no, al café no. (para eso está la salsa tabasco. Plop.)