06 julio 2005

Cadenas rotas

No provengo de una familia con dinero, podría decirse que tampoco todo lo contrario ni nada parecido, ya me confundí... bueno ya no se ni por que dije eso.

Fui educado – si no de la mejor manera posible – de una manera regular, nunca fui golpeado por mis padres (aunque algunas nalgadas y bofetadas si me llevé) y pos aunque no se me enseñó a hablar en publico ni tampoco en donde carajos hay que poner cada cubierto en la mesa, se me enseño que en este mundo matraca de chambear nadie se escapa. Desde que tengo uso de razón si quería algo – así sea un puto duvalin – tenía que trabajar para conseguirlo.

Mis padres no fueron educados de esta misma forma. De la niñez de mi padre no se prácticamente nada, nunca la comenta y yo nunca le pregunto; solo puedo decirles que fue hijo unico del segundo matrimonio de mi abuela, quien ya había tenido 3 hijos antes que el. Fue el consentido de mi abuelo. La infancia de mi madre no fue un lecho de rosas, de hecho fue un azco.

Mi abuelo materno QPND fue desgraciado que tuvo 13 hijos nomás pa no tener que contratar ayudantes en su rancho, por eso mi jefa y mis tíos eran los encargados de ordeñar las vacas en la madrugada y luego salían a vender la leche, de hacerles falta una pinche moneda de 10 centavos el abuelo les despedazaba la espalda con lo primero que malamente tenga a la mano, lo mismo una chancla que un chicote, que un cable, mi madre todavía tiene las cicatrices en las piernas de esos latigazos.

Mi abuela materna fue... como decirlo… si existe dios ella seguramente está con el ahora. Perdí la cuenta de las veces que si tenia una manzana en la mano y pasaba alguno de sus nietos la partía a la mitad y le daba una parte al mocoso en turno, a los 30 segundos pasaba otro chamaco y se repetía la operación las veces que fuese necesario, hasta que hallamos pasado sus 50 nietos o hasta que no quede manzana, ni siquiera teníamos que pedirle nada. Ahora entiendo que el amor de su chingo de nietos era mas nutritivo y saludable para ella que la manzana. Hasta el día de hoy no hay alguien en la familia que tenga un mal recuerdo de la abuela. Su funeral logró unir a toda la familia nuevamente, y llegaron tíos con primos que ni conocía, todos a despedirse de la abuela.

A donde va todo esto? Pos a ningún lado.

Estoy seguro de que muy pocos – si es que alguno – de ustedes sufrió maltratos en su infancia, yo tampoco, pero me consta que es un mal común en nuestra cochina sociedad y créanme que es totalmente posible erradicarlo, no veo la manera de que – por ejemplo – mi hermano pierda el control y golpee a gatito, primero por que el gato con la educación que recibe no lo veo haciendo nada que provoque esos golpes, y segundo, porque aunque lo hiciera, mi hermano, con todo lo que lee, con toda la experiencia que tiene, y con todo lo que quiere al chamaco, no seria capaz de levantarle la mano.

Y eso es gracias a mi madre, que a pesar de haber sufrido en carne propia – textualmente hablando – la violencia, siempre hizo lo posible por enseñarnos que un niño aprende mas incentivado por un premio que aterrorizado por el posible castigo.

Un niño golpeado es un padre golpeador, eso dicen. Gracias a mi madre, la cadena esta rota.

3 comentarios:

La Princesa Radioactiva dijo...

Admirable postura la de su madre, Sr. Flacoman. Mis respetos.

clau dijo...

hola flacoman, dejame decirte que buena madre tienes, no cuaquiera rompe las cadenas. aparte una de las cosas q hay q saber elegir en esta vida es la persona con la que compartiremos una vida es decir (esposo,(a)), ya q el tambien esta ria involucrado en la educación de su hijo, eso es muy importante.

www.sebas_itachiuchiha dijo...

Palabras profundas Sr.flacoman mil respetos