18 junio 2005

Tengo mas sueño que nunca.

El martes fui a Progreso como a las 9 la noche, a hacer unas modificaciones en el software del restaurante de un amigo; regresé el martes mismo en la noche.
Resultado: 4 horas de sueño

El miércoles saliendo del trabajo fui a clases de salsa, saliendo fui a Progreso (al mismo restaurante) y regrese en la misma noche.
Resultado: 3 horas de sueño

El jueves fui a “Azul Picante”, un salsa-bar poco concurrido aquí en Mérida; concurso de salsa donde participó un amigo y ganó su pase a al final, me dio hasta pena pararme a bailar por la forma en la que bailaban las personas que fueron.
Resultado: 3 horas de sueño

Ayer fui a “La Jalada”, karaoke que se encuentra a 50 metros del Mambo Café de Mérida, cante como idiota, baile como idiota, fume como idiota. Terminando me fui a comer tortas de lechón (canibalismo) al mercado de Lucas de Galves en el centro de esta bella ciudad; terminando fui con toda la banda a seguir bailoteando en casa de un amigo y terminando fui a mi casa a echarme agua y vine a trabajar.
Resultado: 0 horas de sueño y mi llanta manchada de amarillo cuando me dormí y casi me subo al camellón en Paseo de Montejo.

Actualmente llevo medio “Olé” (bebida refrescante a base de Leche, café, agua, maltodextrina y difosfato de potasio), un “Red Bull” completo (que me tomé en el camino al trabajo), y un poco de café capuchino crema irlandesa (de los que venden en el oxxo)

Resumen: 4+3+3+0=10 horas desde el martes

Pronostico para hoy:

Me quito del trabajo temprano, 11:00 a.m.
Voy a ver a un cliente, me quito como a las 3:00 p.m.
Voy a progreso (con mi vida en peligro), un trabajo en una gasolinera, me quito como a las 7:00 p.m.
Voy a ver a mi mama y a buscar mi ropa limpia y dejar la sucia, termino a las 8:00 p.m.
Regreso a Mérida paso a que me corten el pelo, me lo lavo, plancho, me arreglo, quedo listo a las 10:00 p.m.
Paso a buscar a unos cuates que viven por mi casa y me voy a Uman (una pequeña ciudad que esta como a 30 k.m. de Mérida) a ver a Kumbia Kings, salida: 3:30 a.m.
Llego a mi casa (si es que no se sigue la fiesta en algún lado) 4:00 a.m.

Pronostico para el domingo: no voy a existir para nadie.
Me he de levantar a las 4 o 5 p.m. a comer una sopita o un sándwich de atún y volveré a hibernar hasta que amanezca el lunes.

Conclusión: La salsa, el trabajo y el sueño no son buenos amigos.

1 comentario:

Victoria Moon dijo...

Oiga uste ya no esta para esos trotes. Se nos va a desmayar un dia a medio camino.
No es cierto, diviertase mientras pueda.