22 abril 2005

Narco-satánico, necrofílico.

La camioneta blanca permanecía estacionada en la esquina de mi casa, sin marcas, sin placas, pero todos sabíamos la clase de gente que había dentro.

Era el 4 de noviembre de mil novecientos noventa y pelos, el día anterior mis primos se habían llevado una sorpresa que ninguno de nosotros va a olvidar durante el resto de nuestras vidas.

3 de noviembre de mil novecientos noventa y pelos.

“Narco satánicos, violadores de tumbas” decía el encabezado de la primera pagina del periódico local. “Un grupo de fanáticos, adoradores del diablo, entran al cementerio municipal de esta ciudad y puerto, y profanan tumbas en medio de ritos satánicos que incluyen el sacrificio de gallinas y perros”

4 de noviembre de mil novecientos noventa y pelos.

“En exclusiva para el diario “el chismosin” los nombres de los narco-satánicos que exhumaron y violaron cadáveres en la madrugada del día 3 de noviembre”, y en esa lista estaba mi nombre, el de mi hermano y el de todos mis primos.

Y dos semanas estuvimos sin salir de nuestras casas, por miedo a que nos apañe la judicial, que se la paso esas mismas dos semanas con su camioneta estacionada en la esquina de mi casa.

1 de noviembre de mil novecientos noventa y pelos.

“Que pedo Lucas???” le dijimos a uno de nuestros primos, un genio en artes plásticas, el creador de la imagen en papel de flacoman, (mi hermano es la personificación en carne y hueso, y su servilleta la presencia en la red)… ¿vamos a salir mañana? ¿Qué compramos pa que nos veamos chingón?... – Pos ya saben, resistol blanco y un paquete de pinturas para payaso – dijo Lucas con una sonrisa macabra dibujada en el rostro.

Compramos todo lo solicitado y bajo la supervisión atenta de Lucas esparcimos resistol blanco en cuanto pedazo de vidrio mas o menos grande encontramos, a petición de el con los dedos le dimos formas extrañas, diabólicas, y esperamos a que seque casi totalmente. El siempre nos estaba mirando, estaba saboreando la transformación que al día siguiente iba a conseguir en nosotros…

2 de noviembre de mil novecientos noventa y pelos.

–Vamos a casa de pepe, total la fiesta esta a 200 metros de su casa, podemos hacer los “preparativos” tranquilamente. Y nosotros estúpidamente seguimos su consejo. Nos juntamos a las 7 pm, la fiesta empezaba a las 9. Teníamos 2 horas para la transformación.

Con increíble habilidad Lucas convertía los pedazos de resistol medio seco en piel despellejada, la pintura de payaso era idéntica a la sangre y todo eso aunado a las ropas desgarradas y sucias que llevábamos todos, nos daba un aspecto deplorable. De verdad dábamos miedo. A mi en lo particular me puso un trozo bien grande de resistol seco tapándome todo el ojo derecho, parecía que me había quemado la cara o algo así, de tal manera que la piel me cubría el ojo.

Llegamos a la fiesta, todos nos volteaban a ver y murmuraban, nunca supe si lo hacían porque realmente nos veíamos feos, o porque ya se habían dado cuenta de que nadie nos había invitado.

Nos encontramos con algunos compañeros, calculo que eran como 20 en total, todos vestidos con batones negros con capucha, ellos daban miedo, mas que por su apariencia, por su numero, aun asi, nunca imaginamos las cosas que podian ser capaces de hacer.

La fiesta acabó, si ningun percance, nos juntamos todos y los lideres de cada equipo tomaron una decisión espantosa, hasta el dia de hoy me arrepiento por todo el mal que causamos esa noche.

Continuara… (mañana, lo prometo)

Versión de ::~

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