05 abril 2005

Las cosas que me gustan

Nota del autor:
Cualquier referencia a alguna parte del cuerpo humano aquí escrita, debe darse por entendido que es una referencia a un cuerpo femenino.

Las mujeres. No sé cuánto me gustan las mujeres, no existe método de medición posible, simplemente me gustan.

Me gustan las sonrisas, por que se dibujan siempre sobre un par de labios, me gustan los labios cuando son dulces y delicados como los pétalos de una rosa, me gustan las rosas, cada rosa es un poema, me gusta la poesía, leerla es como escuchar música, me gusta la música, fue creada por los hombres, para las mujeres; me gustan por sobre todas las cosas las mujeres.

Me gustan los aromas, aromas a rosas, aromas a mujer. Los olores casi imperceptibles a cuerpo femenino, los sutiles esencias a mujer impecablemente limpia, el bálsamo súper excitante que resulta el sudor de la mujer a la que estas amando.

Me gusta la piel. La piel hipersensible que sabe exactamente que lo que la está rozando son unos labios, mis labios. Me gusta el sabor del cutis perfecto, sin maquillar; me gusta el exquisito olor que invariablemente expide un cuerpo femenino cuando su epidermis se encuentra totalmente descubierta.

Me gustan los sabores. El que más me gusta es el gustillo que tienen los labios de la mujer, dicen que saben a cereza, pero es mentira. Ni la más extraña combinación de néctares y especias podría imitar el sabor a unos labios entreabiertos, sobre todo si la miro a los ojos, y los tiene cerrados.

Me gustan las mujeres.

¿Ya mencione que me gustan las mujeres?

Todas son bellas, por donde las vea.

No hay comentarios.: